Esta noche al estar aquí en compañía de la luna nuevamente me encuentro pensando en el amor. En un amor sin nombre ni apellido, simplemente en el amor. En aquel amor que nos llegará a todos tarde o temprano. Que nos tomará por sorpresa. ¿Qué nos tendrá planeado el destino esta vez? No se por que caminos me llevará esta vida, no tengo aún las respuestas a todas mis preguntas. Solo sé que si el amor toca a mi puerta, lo reconoceré de inmediato. Yo sé como es su rostro. Lo sé.
Posiblemente se me escaparía un enorme suspiro y mi corazón se aceleraría a mil. Estoy seguro que si me preguntaran, al final de toda mi historia, como supe reconocer el amor, no sabría como ponerlo en palabras. Como este sentimiento tan complejo me llenó de esta manera particular y me completó, como el amor me cautivó a mí, una persona tan simple y complicada a la vez. Tendría mil puntos de vista distintos y una sola coincidencia al final: Tú.
Se que alguna vez amé, por el modo en el que te sonreía, porque pensé que jamás me ocurriría debido a una tonta regla esencial en mi vida: A mi no me pasan cosas buenas. Creo que si veo a la persona indicada frente a frente le diría: te amo, así a boca de jarro, a pesar de todos, te amo. Te amo por todo lo dicho y peleado, por todo lo discutido y cerrado, por todo lo que una vez fue y ahora, es nuevamente. Te amo por la forma en que me dices, a tu modo, que me amas: con un abrazo, uno que otro celito por allí, aunque injustificado, pero en el fondo se te agradece el enorme cumplido.
Te amo por la manera en que me besas y de pronto todo mi mundo parece detenerse en ese instante. En ese beso. Te amo porque me haces estar bien a pesar de uno que otro upside down de los que me asaltan a diario. Te amo por la manera en que me deseas lo mejor y me susurras al oído, porque que crees no logro escucharte pero sin embargo, agudizo mis sentidos para aprender más de ti, de este sentimiento que nos envuelve.
Te amo porque me sorprendes cada día más. Por lo linda que te ves al discutir conmigo, porque haces muecas para hacerme reír y lloras conmigo sin que te parezca cursi o tonto, algo que no ocurre muy a menudo ya que las personas inteligentes no discuten sino que dialogan. Eso es lo que más aprecio en una relación: el que siempre se hable hasta agotar el tema, el conversamos de aquellas cosas que no son triviales sino importantes para ambos.
Te amo, porque tu mano siempre busca la mía y la toma de 1,102 maneras distintas y eso me encanta. Porque adoro que te apoyes sobre mi hombro y me encanta que nuestras cabezas se junten a pesar de las bromas sobre piojitos que siempre haces, o que pensaremos mejor así. Amo esa manera particular en la que abrazas cuando hace frío. Y no solamente cuando hace frío, sino cuando tú me abrazas por abrazarme, por sentirme cerca, por estar conmigo. Por eso te amo.
También por lo linda y tierna que eres cuando me miras. Esa mirada que no podría ni podré borrar de todos mis recuerdos. Cuando encuentre a aquella persona especial le diré que la amo por lo hermosa que se ve sin importar lo que lleve puesto. Pero todo lo que se pondría le quedaría lindo así que, ni modo, no creo que sea este un argumento valido, pero lo quería poner de todos modos. Le diría también que la amo porque se que ella haría cualquier cosa por alegrar mis tristezas.
Vaya, que cosas no le diría a aquel amor. EL AMOR de mi vida. Porque estoy seguro que es uno y que existe allí. Alguna vez le prometí a ese amor que no la volvería a ver triste y me aseguraré de cumplir esa promesa, esté en donde esté. ¿Sabes? Te amo hoy porque se que piensas en mi a pesar de lo que pueda sonar esta afirmación. Yo lo sé, no me preguntes cómo ni porqué, pero lo se. Te amo, te extraño.
¿Sabes porque te amo? Porque me entregaste tu ser, tu corazón, tu espíritu. Tu amistad infinita a pesar de las infinitas y tontas peleas, porque me hiciste soñar y reír de alegría. Porque rompiste todos miedos y me hiciste una mejor persona: más abierto y comprensivo. Me hiciste salir de ese caparazón en el que me escondía desde hace un tiempo sin sentido alguno.
Porque a tu particular modo, lograste que sea feliz. Lograste hacerme pensar en ti y lograste que te extrañara sin fin. Porque una noche hace algunos años al conversar cerca a mi casa, me diste la mejor noche del mundo - a pesar de rogar porque tuvieses una hermana mayor así como tú- me di cuenta que a quien quería conocer más es a esa personita frente a mi. Porque llenas mi vida con toda esa luz que irradias. Y esto, grosso modo podría resumirse en: los motivos por los que amo o porque me enamoré de tí. Pero me queda un motivo lindo, que olvidaba mencionar: Te amo porque al final de ese tiempo, me haces ver que valió la pena la espera!



