YO AMO A MI MAMI (NO SOLO EN SU CUMPLE)


Este domingo celebramos tu cumpleaños. Fue ayer nada más que te abracé y dije hoy dia en la mañana será un día especial. Encontré una foto tuya en mi cajón no se si te acuerdas. Aquella foto donde estamos los dos abrazados.

Si, es tu cumpleaños y lo vamos a pasar en casa. Con la familia esperando las llamadas de tu gente, como siempre lo hacemos. Pero las cosas han cambiado un poco. Sé que ya no te abrazo como antes y no te digo muchas cosas. Ya no nos sentamos a conversar al pie de mi cama ni me arropas al dormir, ya no te voy a regalar una tarjeta que hice en el jardín (pero una torta como a tí te gusta se puede negociar)

Ya no te llenaré de besos ni me cargarás como antes (es físicamente imposible que lo hagas ahora salvo que desees una hernia por tu cumpleaños). Ya no me recogerás a la salida del jardín, ya no pasearás de mi mano ni me invitaras un caramelo rojo pasión. Ya no me preguntarás por ese moretón en el ojo, por exámenes o por aquella chica que me gusta. Ya no te pediré permiso para salir a dar una vuelta (por allí) ni te pediré propinas ni que me prestes para ir al cine.

Sé que ya no soy tu hijo preferido (aunque lo niegues a morir) y que tal vez mi lugar de rey se lo robó con mas besos Gabriel Enrique, tu nieto adorado. Se que las cosas han cambiado mucho. Ahora él es tu engreído aunque tu digas que no.

Mis abrazos ya no son tu exclusividad y mis salidas son cada vez más largas y prolongadas. Las conversas a la hora de almuerzo ya no existen. Ya estoy grande como dices tú, pero igual dejo la cama destendida y duermo apenas llego por cansancio, ese que se apodera de mí y me hace descuidarme un poco: ropa tirada, corbata y camisa sin planchar: sé que aún soy tu dolor de cabeza favorito.

¿Sabes por qué? Porque eres mi mama, mi mamita linda y preciosa, eres la mujer que me tuvo en su vientre algunos meses y que años después me tiene algo de aprecio y cariño, a pesar de lo mal que me porte, la que aún me ama con mis defectos y virtudes (debo tener más de los primero que de lo segundo).

No te voy a comprar torta de chocolate: sé que no te gusta. Tengo la certeza que llegarás cansada del trabajo, ahora a tus noventaitantos años (jaja, es una broma) debes parar un poco, aunque todos los años te molestamos porque tu cumple coincide con el día del descubrimiento de América (¿llegarías en la Niña, la Pinta o la Santa María?). Descansa un poco mamita, relax take it easy, mira tu tele y deja que te engriamos un poco. Aunque sea un dia.

Se que nos bromeamos siempre y que a pesar de todo me escuchas y te preocupas cuando voy desabrigado, cuando no tomo desayuno o cuando tengo ¨algo¨ que solo tú como madre sabes. Discrepas y discutes conmigo pero cuando tengo razón me la dás. Eso me gusta de ti: Eres bastante justa.

Eres esa personita que 30 años atrás venció sus miedos y tuvo un hijo a pesar de todo y de todos. Que sacó adelante poco a poco a su familia. Pude ser el segundo de tus retoños y esperaste por mí con tanto fervor como a mis pequeñas hermanas. Se que ahora eres abuelitaa, abuela chocha, la señora fonaphu, Adrianita Zubiate, cholita, mozita y todos los adjetivos cariñosos habidos y por haber.

Sé muchas cosas ahora que antes no entendía. Llegará el momento en que forme mi propia familia. Tengo la certeza que los voy a adorar como nunca y que me voy a sacar la mugre, a partir el lomo para que ser un poquito como su abuela: como esa señora viejita y arrugadita pero linda que me enseña y me enseñará muchas cosas todavía. Se que mi mamá estará conmigo en diferentes formas: en un consejo, en una llamada de atención, en una caricia. Siempre....

Anoche pasaste por mi cuarto y quisiste taparme, pero no lo hiciste. Pensaste que me despertarías?. A pesar del tiempo que ya no pasamos juntos por cosas x tal que x, porque cada uno está en muchas cosas diferentes; nada va a cambiar el amor que tengo por mi mamita querida: por la Señora Teresita Amelia. Te amo mucho mamá preciosa. Feliz Dia!!!!!

EN BUSCA DE LA RUTINA PERFECTA


Y estamos de vuelta señores. Como una canción que escuché por allí, decidí que el tiempo de escribir era ahora, a pesar que la idea de un blog nuevo surgió por allí, decidí sin más preámbulos simplemente escribir algo nuevo, porque algo nuevo aquejó esta semana mis sentidos y me hizo pensar (para variar) y reflexionar sobre un tema en particular: ¿Qué es la rutina?

Creo que es un tema que a todos nos endulza y nos hiere (como todos los temas de este blog) si no estamos alertas y la evitamos.

Pero ¿Qué es la rutina me pregunto otra vez? Si lo consultamos con el diccionario de la real academia de la lengua, wikipedia, google o el buscador que nos antoje, y lo que tenemos es “definido como una costumbre irreflexiva…” entonces, todo lo que hago y hacemos los mortales a diario, a lo que nos hemos acostumbrado, se vuelve parte de nosotros, se vuelve un hábito! ¿Eso es malo?

Creo que es algo que sale sin pensar, que se hace porque se hace. Pero no todas las rutinas son malas, las rutinas de ejercicios son buenas porque es lo que necesitamos para estar bien, es lo que sabemos que esta bien y no se puede cambiar porque ya nuestro personal-trainer así lo ha concebido en su cabezota. Esa rutina no esta mal.

La rutina en estos casos es buena, porque es parte del proceso de conocer esos hábitos de la persona que pasará contigo buena parte de tu vida. Si quieres y vas a compartir su vida con ella, tienes que saber que le gusta, que no le gusta y si eso podría tener algo de malo para ti, porque las parejas se adaptan, crecen a medida que el tiempo pasa, ya saben cuales son sus gustos y sus defectos, sus valores y sus hábitos, los mismos que los acompañaran (y nos acompañaran) en un futuro.

PERO (el terrible pero) también la rutina se asocia con algo negativo, con aburrimiento, monotonía, hastío, cansancio y fatiga. Entonces, si hablamos de la relaciones de pareja, tenemos que decir que hay unas rutinas buenas, ventajosas y necesarias. También hay otras malas, dañinas, peligrosas y perversas.

Y es que la naturaleza del amor es conflictiva, pero eso es amor señores… El amor cambia, se transforma, varía con las diferentes épocas del ciclo vital, se hace maduro y todo depende del esfuerzo compartido, a pesar que nos suene a cuento pero el amor es una semilla, que va creciendo, pero si la ahogamos o la dejamos sin cuidado, acabará muriendo en nuestras manos.

De ahí par evitar que la rutina mala se instaure en el amor es indispensable querer, esa voluntad mutua para que dure y perdure esa emoción, ese primer beso, esa carta escrita en la madrugada, esa compañía en los momentos tristes, esa rosa en una fecha especial, ese abrazo, esas lágrimas de felicidad; todo eso necesita pasión y la pasión se cultiva también.

Si le damos espacio a la rutina mala, sentiremos frío: como si un enemigo silente viviera en nuestro corazón; como un fantasma, nos quitará el sueño. La idea y el tip para crecer como pareja es conversar de todo aquello que nos molesta, de ver desde otro ángulo como estamos yendo, que rumbo esta tomando cada una de nuestras decisiones.


El amor no es solo besos y abrazos como decía mi abuela. El amor es una empresa, es un compromiso sincero, es ver que esta bien y que esta mal. Ella era una mujer muy sabia que me dejó muchas lecciones de vida. Algunas, siguen en mí hasta el día de hoy, algunas ya las he compartido.

Es tomar las riendas y hacer que tu amor crezca. Si ya esta lo suficientemente grande y crees que ya no es posible crecer más: cultívalo, siéntelo y vívelo. Esa es la idea, eso es una buena rutina para apuntar en la agenda: Fuera la pereza, la negativa rutina, porque no creamos una bonita rutina, porque no nos conocemos mejor, porque no tomamos un café, matizado con una buena conversación, Porque yo (como muchos) quiero un vínculo que perdure por el tiempo. ¿Y tú?

UN COMERCIAL Y REGRESO ...



¿Qué pasa cuando alguien no bloggea? Cuando no tiene tiempo, cuando no hay mucho por decir, cuando no posteamos. No se si cabe alguna reflexión o algún pensamiento un tanto más profundo que aquel: tiempo, ganas, tema, no mucho que decir. Es verdad, no hay mucho por decir hoy en dia, no soy muy bueno escuchando y creo que ahora no lo soy escribiendo algo nuevo. Bueno y como en mis hemisferios siguen dando vuelta muchas cosas como mi futuro inmediato, es inevitable que busque sin ton ni son, el reflexionar sobre este asunto.

¿Porque? La idea del blog, no es nueva, y algunos amigos me comentan: pero actualízalo! escribe algo nuevo. ¿No he tenido tiempo? A decir verdad, ese es un pretexto viejo, no es falta de ganas o de temas, aunque bueno esta bitácora virtual ha estado algo descuidada y debo reconocerlo, desde diciembre del año pasado si no me equivoco.

Este asunto del blog, para un servidor es algo más que una moda, creo que es la moda (con mayúsculas) de nuestro tiempo... todo el mundo tiene un blog: desde los profesores de la universidad hasta tu jefe que esta en España mandándote traducciones, de Irak a Casanatán, desde Bush hasta Justin, desde el último restaurante en Cuzco hay un bloguero que nos comenta si esta bien servido su lomito saltado, si la excursión del domingo fue inolvidable, si su mascota encontró pareja, si los marcianos llegaron ya, si ya tengo sueños o sigo viviendo mi realidad...

Tener un blog, es sumamente sencillo, fácil de compartir y comentar. Es un gran diario si tenemos algo que decir en él, es un cúmulo de todas las experiencias, comentarios, ideas que uno quiere compartir, sin mucho esfuerzo, sin necesidad de ser un gran web-master pokemon, uno puede darse el lujo de sentirse un Borges o un Garcia Marquez, puedes escribir desde el teclado de tu vieja laptop, desde las cabinas cerca a tu casa y publicar inmediatamente después de tu almuerzo. Provecho!

Y bueno, a modo de comentario personal, a veces me detengo a leer algunos post que aparecen aqui, en mi blog, en este espacio que gracias a todos los que leen ha crecido un tanto más de lo imaginado por este humilde servidor, leo aquellos comentarios de muchos nuevos amigos del mundo, que gustan de esto y aquello, de lo mucho o poco que aparece aquí. Desde el fondo de mi corazón, muchas gracias por la preocupación y el tiempo que se toman para hacerlo.

¿Sigue alguien ahí? Espero que si, y bueno prometo no descuidarme tanto, es solamente un comercial ... y (un pronto) regreso!

EL CLUB DE LA PELEA


Ya lo decía el sabio y a veces psicólogo de muchos, Alejandro Sanz, en su celebre canción: La Peleita: “Ay mira chiquita yo se que te gusta, cuando te pones brava, te gusta, chiquita, la peleíta, pero yo quiero saber de qué esta hecho tu corazón, yo quiero saber si esta dulce o amargo” y es que aún no conozco a pareja alguna que no se haya peleado. Que no haya escapado del bichito de hablar más fuerte que el otro e iniciar así un amigable intercambio de opiniones. Bueno, esto incluye gritos y demás, sazonado con mucho ajo y cebollas, creo que hasta en saludable podría convertirse esta experiencia de la vida.

“Cómo te lo puedo explicar, a veces siento, a veces canto, a veces duermo, pero a veces… muerdo”. No es siquiera mi caso -a pesar de mi ¨apacible¨ conducta, he de admitir que me he peleado más de una vez. Pero, si se analiza bien todo este asuntillo, una pelea o una discusión alturada (y no alterada) es siempre la mejor manera de manejar las diferencias de opinión que se dan entre esposos, enamorados, compañeros, novios, room-mates, amigos cariñosos, etc. Los temas más comunes que producen un pequeño conflicto o roce en la mayoría de las relaciones pueden ser:

· El administrar el dinero o la falta del mismo
· La vida social desmedida(el desenfreno, las parrandas, y demás roches)
· Los suegros de él o de ella (no es que no los quiera pero..)
· Alcohol o drogas (la gente no invita nada en estos días)
· El sexo (también la falta de)
· El tiempo individual vs. el compartido (tú nunca me entiendes ... Inmaduro!)
· Incapacidad para comunicar problemas (tú nunca me dices nada)
· Los celos (casi siempre, debí poner este tip en primer lugar)

Los principales pelos y señales de que una relación es saludable se limita simplemente a hablar, averiguar en qué se está equivocado y luego tomar una decisión conjunta sobre qué hacer. Conjunta, de 2, léase debe existir consenso. Lamentablemente muchas personas no aprenden/apredendemos éstas habilidades y se requiere de ayuda para aprender a tener peleas justas.

Si quiere prepararse para tener una pelea justa, a la luz de mi experiencia - vivida y fruto de muchos: amigo, si yo te contara- podría decir que, en primer lugar, debemos asegurarnos de saber y tratar el problema real (ninguno pasado, solamente se hablará del tema actual). Tal vez los gritos o contratiempos sobre un evento reciente, están cubriendo algo más grande del pasado. Tema que debió zanjarse en alguna oportunidad anterior, si no se hizo en su momento, ¡ya fue!

Luego, debemos preguntarnos, siempre antes de emitir el primer rugido, si el problema vale la pena. Si no es una tontería el tema en discusión. Asegúrese para ello, el escoger el momento. Como comente líneas arriba, en pareja es como se deciden las soluciones, no se queden en el problema. Dígale claramente a su compañero sobre qué tratará la pelea. Todo dialogo o discusión alturada, debe realizarse en pareja, no es un simple monólogo a lo Adal Ramones, así, podría enumerar algunas reglas efectivas para tener una pelea justa:

Lo principal: ¡No a la violencia física! Nada de mordidas ni puñetazos, ni aplicar los conocimientos de tae-bo adquiridos en previas sesiones, cada uno de los contendientes / participantes de este match debe escuchar lo que el otro lado tiene que decir, no interrumpirlo, que diga todo lo que tiene que decir, para asegurarse que cada uno ha entendido lo que el otro está diciendo.

Esto significa contacto visual (mírame a la cara, no a los costados, ni aproveches este tiempo para ver los mensajes en tu cell) este tiempo es importante para reconocer los sentimientos del otro, dar pie a la disculpa cuando es apropiado (no vale de nada el bendito orgullo) preguntarse si se está seguro de los sentimientos del otro.

Si el enojo se intensifica al tamaño de un Kamehameha de Gokú y su mancha, si las cosas se salen de control y la bomba va a estallar con sillas y platos, en la medida de lo posible tómese un tiempo fuera: camine o medite, relájese, haga yoga por una media hora, quizás una hora... pero no más de 24 horas. Declare un tiempo específico para resolver el problema. Si el enojo regresa cuando la discusión vuelve, use otro tiempo fuera.

Pero, sean específicos. Digan cuál es su problema y por qué le molesta (tanto). Después de que usted haya dicho e identificado el problema, su compañero dirá su punto de vista. Y Ud. ¡Escúchelo! No diga lo que usted cree que el otro está pensando, cada persona dirá lo que piensa. No valen las adivinanzas ni el ¨yo te conozco y se como eres¨

Mantengan siempre el respeto. No llame con otros nombres o acuse a su compañero de mentiroso o hable mal de su mamá o familia (eso no ayuda). El problema es de los 2, no hay que traer a colación a terceros. Evite las interpretaciones psicológicas de su compañero o compañera. Nada de Freuds en casa, para eso hay profesionales de confianza.

La pelea sólo habrá terminado cuando ambos compañeros aceptan un compromiso y alcanzan un mutuo acuerdo. Cada persona necesitará pensar sobre lo que aprendió de la pelea. Eso es lo más importante.

“Cuando hablas mucho, cuando calla, cuando ves solo mis fallas, cuando algo me pone celoso, te reclamo, soy odioso... cuando te presiono y te pido demasiado, porque te llame tantas veces y no me has contestado. Me das tus razones y me enfureces … Pero donde se ha visto un amor donde las peleas y los reclamos. Estén distantes del dolor cuando escondemos un te amo, si peleamos es porque nos amamos, y la reconciliación es más hermosa, pues vale la pena si lloramos”…

Esto último lo encontré en un foro sobre reconciliaciones y peleas, a modo de poesía, el poder de la palabra. Y es cierto, pues una relación no será verdaderamente ligada con lo íntimo en el real sentido de la palabra, si la otra persona –a quien llamaremos el agraviado- no sabe lo que está pensando en la cabecha del otro ¿no es verdad? Tampoco es cuestión de adivinar - para eso tenemos boca no solo para decir te amo- sino para comunicarle a esa persona amada, lo bueno, lo malo y lo feo del día a día, lo que estamos sintiendo. Esto significa tener diferencias de opinión y decirlas abiertamente, no sufrir en silencio. A veces lo que callamos, puede ser lo más importante.